- El Almería suma 24 puntos y ganó sus cinco partidos en casa.
- El 4-2 ante la Real Sociedad B llegó pese a conceder 21 remates.
- Miguel lidera el ataque local con seis goles en la competición.
- El 4-2-3-1 almeriense debe encontrar espacios frente al 4-4-2 ovetense.
Un líder en racha, con una tarea defensiva pendiente
Tras diez jornadas, el Almería encabeza la clasificación con 24 puntos, veinte goles a favor y siete en contra. Llega con seis victorias seguidas y ha ganado sus cinco encuentros en casa. El Oviedo suma 17 puntos y ha vencido en tres de sus cinco salidas, por lo que el liderato local no elimina el riesgo de una visita incómoda.
La última victoria almeriense fue un 4-2 ante la Real Sociedad B. Cipenga, Miguel y Arribas marcaron, y Rupérez anotó en propia puerta; aun así, el rival remató 21 veces frente a siete del Almería. El resultado confirma la pegada, pero el volumen de intentos concedidos señala un aspecto a corregir, no una fórmula que convenga repetir.
El espacio entre líneas y la protección de las bandas
La referencia más reciente del Almería es un 4-2-3-1, con Miguel como principal finalizador y Cipenga y Arribas como piezas ofensivas destacadas. El Oviedo utilizó un 4-4-2 en su triunfo ante el Ceuta. Si mantiene ese bloque, el reto local será conectar con Arribas a la espalda de la primera presión y mover el balón hasta encontrar el costado menos protegido.
El riesgo aparece cuando los laterales almerienses avanzan y el equipo pierde la pelota. La respuesta no pasa por renunciar a atacar, sino por dejar apoyos para presionar tras pérdida y jugadores que cubran la espalda. Para el Oviedo, recuperar y salir con rapidez puede convertir ese espacio en una vía de ataque; para el Almería, recuperar pronto permite mantener al rival lejos de su área.
Alternativas y escenarios de partido
Los onces de la jornada anterior son referencias, no alineaciones confirmadas. En el Almería, Nico Mr, Alex Muñoz, Baptistao y Quim J ya tuvieron minutos desde el banquillo. El Oviedo también recurrió a Pablo S. y Camacho; este último marcó en Ceuta. Esas opciones pueden alterar el ritmo del encuentro sin obligar a cambiar de sistema.
Si el Almería se adelanta, mantener la posesión y seguir amenazando por fuera puede evitar que el visitante gane metros. Si el partido continúa igualado, la paciencia y la prevención de las transiciones serán esenciales. No hay un modelo verificable para asignar porcentajes de victoria: la clave es qué equipo impone sus distancias y convierte su plan en ocasiones claras.
