- El córner trabajado que permitió a Sergio Arribas abrir el marcador.
- La definición de Miguel de la Fuente amplió una ventaja que no cerró el partido.
- El Oviedo terminó con veinte remates frente a siete del Almería.
- La presión visitante y las ocasiones locales falladas explican el contexto del empate.
- El desvío de Jorge Pulido fue fortuito, pero llegó tras una fase de insistencia oviedista.
Eficacia rojiblanca en el primer tiempo
El Almería abrió el marcador mediante una jugada de córner preparada en corto. Más tarde, Álex Muñoz encontró a Miguel de la Fuente desde la izquierda y el delantero resolvió para el 2-0. Fueron dos acciones de gran eficacia, pero el Oviedo ya había mostrado que podía progresar y generar peligro: la conducción de Enzo Pérez acabó con un disparo al larguero y Andrés Fernández tuvo que intervenir.
La ventaja no se convirtió en control
Después del descanso el Oviedo elevó el ritmo y acumuló más presencia en campo rival. Los datos finales señalan veinte remates visitantes frente a siete del Almería, además de ocho tiros a puerta por tres. La posesión estuvo aproximadamente en una relación de cuarenta a sesenta. Estas cifras ilustran la iniciativa del Oviedo, aunque no miden por sí solas la calidad de cada ocasión.
El tramo final y la lectura del empate
El Almería dispuso de oportunidades para marcar el tercero, pero no las concretó. Jacobo González redujo la diferencia con un disparo desde fuera del área y, poco después, un remate desviado por Jorge Pulido acabó en propia puerta. El desvío fue fortuito; la presión acumulada, no. El Almería sigue invicto en casa, aunque el empate puso fin a una racha de siete victorias consecutivas.
